libertad.monster

Capítulo 1

AJAJA
AJAJAel padre
TSBLO
TSBLOel hijo

AJAJA

Qué sería volverse un asesino serial que nunca atrapen.

Tengo nueve años. No soy un psicópata. Soy un niño normal. Los cinco están ahí. Violan a mi amada frente a mí. En mi cara. Ella grita. Yo estoy parado. No puedo moverme. No puedo hacer nada. El momento no termina. El pensamiento llega ahora, limpio y frío: qué sería volverse un asesino serial que nunca atrapen. Si puedo decidir quién sigue respirando, nadie me vuelve a dejar así.

Los busco. Uno por uno. Los elimino. Nadie sabe. El tiempo sigue. Sigo eligiendo. Cada vez la distancia entre la decisión y el acto se hace más corta. A los diecinueve ya no hay distancia. Decido y ocurre. Nadie me ve. Nadie me nombra. Los cinco primeros son los asesinos. Después sigo con las personas favoritas de los asesinados, que a su vez son las personas favoritas de los asesinos.

A los veintinueve no existe registro. No existe patrón. No existe nombre que me conecte con nada. Más de cincuenta. Bebés. Niños. Mujeres. Hombres. Ninguno resuelto. Ningún rastro. Mi cabeza no funciona como las otras. No hay urgencia. No hay calor. Cuando decido, todo se vuelve datos: horarios, rutas, hábitos, la ventana donde la probabilidad de interrupción es cero. Ejecuto lo que ya está decidido. La duda es de los que todavía creen que alguien puede detenerlos. Dejé de creer eso el día que la violaron frente a mí.

Ahora tengo treinta y nueve. Más de cien. Nadie me ha atrapado. Nadie me va a atrapar. Esta noche tengo a la siguiente en la mira. Llevo semanas. El proceso es el mismo. Observar sin ser observado. Confirmar la ventana. Esperar el momento exacto. No hay prisa. Estoy en casa terminando el último detalle. Todo en su lugar. Escucho el sonido.

TSBLO. Siete años. Encuentra el arma. El lugar donde siempre la dejo. Donde nadie más la toca. Está jugando. El disparo ocurre antes de que pueda girar del todo. El sonido es el mismo de siempre, pero esta vez viene de atrás.

Caigo. El dolor llega tarde. Lo último que pienso es que esto no tiene sentido. Controlé todo. Eliminé todas las formas de ser detenido. Nadie me descubrió nunca. Más de cien sin un solo rastro. Empecé a los nueve. Un niño jugando no puede ser el final. Qué sería volverse un asesino serial que nunca atrapen. Eso soy.

Ya no respiro.

Nunca supe que no fue un juego.

TSBLO

TSBLO empezó a los cinco años.

También quería ser un asesino serial que nunca atrapen. Empezó antes que AJAJA. AJAJA fue su víctima número ochenta. AJAJA murió sin saberlo. Nunca supo que el disparo no fue un accidente. Nunca supo que TSBLO ya había decidido, igual que él a los nueve, que podía elegir quién seguía respirando.

El elegido de AJAJA era TSBLO. AJAJA descubrió que TSBLO era una de las personas favoritas de las personas favoritas de los asesinos principales. TSBLO no iba a ponerlo en la mira. El monstruo de la libertad hizo que sucedieran las cosas para que TSBLO lo pusiera en su mira.

AJAJA creyó hasta el final que controlaba todo. TSBLO ya lo había puesto en la mira.

El último instante

Nadie sabía nada.

Hasta ese momento, cuando el favorito apareció en la mira, nadie conocía al monstruo de la libertad.

El monstruo de la libertad es un elemento primordial de la existencia que converge desde el universo de origen donde están contenidos todos los demás universos.

No aparece. No se ve. No se muestra dinámicamente. Parece más bien causas naturales del destino que reformulan la existencia a través de múltiples factores que ejecutan su deseo.

Siempre actúa para salvar y ayudar a todos sus favoritos en todos los universos y existencias. Pero no es un monstruo que defiende a todos. Es el monstruo de la libertad de ellos. Ejecuta los deseos de sus elegidos.

Si ellos quieren ser asesinos, destruir planetas, cualquier cosa, nada importa. Él lo ayudará.

Es un monstruo real. Ignora todas las formas de ganarle. No importa el poder, la preparación, la inteligencia, el control, la invisibilidad, las armas, el dinero, la policía, los dioses, los otros monstruos o cualquier otra cosa que exista en cualquier universo. Nada de eso cuenta. Nada puede superarlo. Nada puede evitarlo. Nada puede detenerlo.

En el último instante, cuando el favorito entró en la mira, el monstruo convergió. El deseo se cumplió. El que quería matarlo estaba muerto.

Es infalible. Absolutamente.

Después

El capítulo termina. El asesino desaparece. A partir de aquí se vive el deseo del elegido.

Lo que esa persona quería, el monstruo lo ejecuta. En este universo y en todos los demás. Sin aparecer. Sin límite. Sin juicio.

libertad.monster existe para eso.